miércoles

Instrucciones para saludar

“Las instrucciones para saludar son muy sencillas. Cortázar en un manual de instrucciones, diría algo así como: “Levante su mano, preferentemente la derecha. Realice un impulso violento hacia arriba. Procure tener la palma extendida. Déjela suspendida en el aire durante proximadamente un segundo y acompañe ese movimiento con una sonrisa, o suelte una palabra. Luego, bajela violentamente” ¿Pero qué tan difícil en cambio es poder soportar que ese saludo no sea devuelto? Siempre me ha fascinado esta sensación de estar y no estar, de conocer pero no de reconocer. El fin de semana vino mi primo a visitarme. El es de General Rodríguez. Y no suele venir por aquí. Y ojo que estoy diciendo Gral. Rodríguez, provincia de Buenos Aires, no La pampa!! Subimos al 60. Mi primo me pregunto de cuanto era el boleto, y me dijo que él sacaba. Subí primero y me senté. El subió detrás mío, se acerco al conductor y le dijo -Buenas tardes señor, ¿Podría darme dos boletos de 80 cvs. por favor?- El colectivero lo miro entonces estupefacto, y seguro habrá pensado “Ah, no me llamo 80, 1 peso o 1 25? Porque así es como me dicen todos “ Y esto que parece tan normal, un simple saludo, no lo es tanto. En los lugares públicos, o en ciertos organismos, se trata a las personas según su función, o con un numero, es muy parecido al método que se utiliza en los sistemas carcelarios, en los que hay un intento claro de despersonalización. “

Extraído de su columna en el programa "Mi gallo canta tarde" que se emite de lunes a viernes por FM 106.1.