lunes

Hermano

Andrés siempre había querido tener un hermano. Pero no tuvo. En cambio, una vez se cruzó con Tomás y lo convirtió en su hermano, en su mejor amigo. Tomas y Andrés eran amigos. Dos grandes amigos. Habían estado unidos desde siempre. Un día, de pequeño, Andrés se cayó en un profundo pozo y Tomás lo había sacado, salvándole la vida. Desde ese momento, se convirtieron en inseparables. Jugaron juntos de niños a las canicas, a la pelota, fueron juntos al colegio, se sentaban juntos, comían juntos. Ya de adolescentes, salieron con chicas. Andrés siempre era el fuerte, el protector. Tomás en cambio, el débil, el tímido. Siempre le costaba más comunicarse con el sexo opuesto. Pero eso no era problema, Andrés siempre le conseguía mujeres. Cuando Tomás tuvo problemas en conseguir trabajo, Andrés lo albergó en su casa y le dio comida y abrigo. Cuando la chica que le consiguió de pareja comenzó a tener problemas con él, Andrés se encargó de solucionárselos. Cuando tuvo hijos, Andrés fue el primero en conocerlos. Cuando su madre enfermó gravemente, Andrés fue el primero en cuidarla. Tienen tanta confianza, que me parece que ya es hora de que Tomás le comente a Andrés que no existe, que aquella vez que se cayó en el pozo NADIE le salvó la vida.