domingo
Magia
Fue batallar contra una enfermedad que me hizo agonizar durante meses. Hasta que un día, algo mágico sucedió. Como una revelación. Un clic. Me levanté y mientras me preparaba un té, me di cuenta que habia dejado de pensar en ella. Ya no me hacian recordarla todas las canciones, ya no me sentía solo cuando volvía en colectivo de madrugada a la mañana. No me deprimia los domingos por la tarde cuando bajaba el sol, no intentaba más dormir sin ganas para no levantarme de la cama. Ya no extrañaba ir al cine, ni mirar juntos peliculas en video en las frias noches de invierno. Fue casi mágico. Estar con alguien no me hacía pensar irremediablemente en ella. Dejé de buscar su perfil en todas las mujeres que conocia. Como si fuera un pesado traje, me quité de encima las salidas, los veranos, las vacaciones juntos. Ya no me despierto entre llantos ni me voy a dormir extrañandola. Dejé de extrañar sus besos, sus abrazos y sus caricias. Me olvidé de su sonrisa. Casi ocho meses tardé en hacer ese clic. Estoy curado.